Camino al
hospital, Beckett seguía llorando así que Castle decidió manejar. Era extraña
la situación, Rick nunca había sido el conducto excepto esa vez el L.A.
-
Oye
Castle –dijo Kate–
-
Sí,
dime.
-
Gracias!
De veras muchas gracias, tú si eres un amigo
-
Siempre
– A Rick no le cayeron bien las palabras “Tú si eres un amigo”, porque el
quería ser mas que eso –
-
Esta
bien? Dije algo malo?
Llegaron justo al estacionamiento de la
clínica, y Castle no tuvo la oportunidad de decirle que si, no era que le
molestaba lo que ella había dicho, sino que su corazón le hubiera gustado que
no fuesen solo amigo.
Cuando el escritor se iba acercado a la
entrada, Beckett le dijo:
-
Espera
Rick – Él se dio vuelta y ella lo beso, no como el hubiese querido sino que fue
un beso en la mejilla pero algo era algo– Gracias, de nuevo.
-
Ya
te dije Siempre voy a estar contigo.
-
Lo
se, es que solo no sabia como agradecértelo – Ella se sonrojo y decidió entrar–
Cuando Kate ingreso a la habitación vio a su
padre recostado en una cama, y le recordó cuando ella estuvo ahí hace un tiempo
atrás, y todos la venían a ver.
-
Hola
papá –Dijo ella–
-
Hola
Kate!, Como andas?
-
Eso
no te lo tendría que preguntar yo? – - Soltó una pequeña risa– pero te contesto
ando bien. He traído ha alguien espero que no te moleste.
-
Pasa
Rick.
-
Hola
señor – Dijo él– como dice que le va?
-
Hola
Castle, bien ya sabes… He estado leyendo tus libros.
-
Oh,
que bueno!
-
Si,
Nikki Heat.
-
Eh…
Oh, si…Todos mis libros son pura fantasía… Eh no mi propia fantasía, solo le
doy a los lectores lo que quieren. Creo que no me explico bien, no?
-
Te
explicas muy bien Rick – dijo el padre de Beckett–
Con toda esta situación Kate no sabia donde
meterse así que rápidamente cambio de tema, aunque su padre la miro fijamente
con cara de “Me estas cambiando de tema o que?”.
-
Y
bueno papá, Qué te ha dicho el doctor?
-
Puras
pamplinas, estoy bien no te hagas drama.
-
Bueno
papá se nos hace tarde, mañana te vengo a ver.
-
Esta
bien hijita, oye y tú –Dirigiéndose a Castle– Cuídamela bien.
-
Por
supuesto señor, hasta luego.
***
Más tarde en la puerta de abajo del
departamento de Beckett, allí estaban los dos juntos.
-
Hey,
Castle quieres que te alcance a tú casa? Después de todo lo que has hecho hoy
por mí, es lo menos que puedo hacer.
-
Bueno
detective, yo pensé que “lo menos que puedes hacer” es dejarme subir un rato a
tu departamento y así comemos algo.
-
Bueno,
señor si eso es lo que quiere adelante – Beckett habré la puerta del acceso y
lo deja pasar, una vez que llega al departamento de ella lo hace esperar unos
minutos fuera–
Unos minutos después –Al fin declive, pensé que
se había olvidado de mi – dijo el.
-
Eso
jamás, pasa dale. Y que quieres comer?
-
Eso
déjalo en mis manos tu ve al sillón – Beckett no aguantaba no saber que es lo
que hacia Castle en la cocina y cada tanto lo iba a espiar y el la sacaba–
-
Esta
todo listo, donde comemos en la mesa o donde estas tú.
-
Aquí,
ya me he puesto cómoda.
La noche cada vez se pasaba mas lenta para Kate
estando con su escritor, se le hacia infinitas las horas y ha ella le gustaba
eso. Siempre que estaba con el, disfrutaba cada momento mas cuando se entero de
lo que verdaderamente él sentía por ella, aunque Kate no se animaba a decirle
nada, porque ya había sufrido una vez por alguien que había amado mucho, a su
madre.




